lunes, 27 de junio de 2011

Curso de Aves Argentinas/AOP

AVES RAPACES DE LA ARGENTINA
INTENSIVO
· Intensivo sábado 16 y domingo 17 de julio de 2011.
· Dirigido a observadores de aves, guías de turismo, viajeros, estudiantes y público en
general.
· 11 horas reloj de clases teóricas y una salida de campo de 3 horas.
· Lugar Sede de Aves Argentinas, Matheu 1248 (y San Juan), Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.
· Se entregaran apuntes y certificados.
· Profesores: Eugenio Coconier y Mauricio Manzione.
· Costo: Socios $ 170.- No socios $ 270.-
Objetivos
· Se estudiaran las aves rapaces diurnas y nocturnas que habitan en el territorio
Argentino. Adaptaciones, características, historia natural, ambientes en los que habitan y
problemas de conservación. Se brindarán además los elementos necesarios para la
identificación a campo de los diferentes grupos.
Días y horario
Sábado 16 y domingo 17 de julio de 2011, de 9 a 18 horas, en la sede de Aves
Argentinas.
Para la hora del almuerzo de sábado y domingo pueden traer vianda, hay un lugar
para comer, también heladera y agua caliente, fuera de la sede hay varios lugares donde
comprar comida o bien almorzar.
Trabajo práctico
Para observar a las rapaces en su ambiente natural se realizará una salida de campo a
la Reserva Ecológica Costanera Sur, el domingo 17 de 9 a 13. Para regresar luego del
almuerzo a la sede de Aves Argentinas para continuar el curso.
Contenido
· Introducción a las rapaces. Sistemática y migraciones.
· Técnicas de caza y alimentación.
· Biología reproductiva.
· Rapaces selváticas.
· Rapaces nocturnas.
· Conservación.
Las clases serán ilustradas con imágenes, presentaciones power point, transparencias, videos
y cantos.
Apunte
· Se entregara un completo apunte original incluido en el costo del curso.
Inscripción
· Ya se encuentra abierta la inscripción. Quienes no puedan realizar la inscripción con
anterioridad deberán preinscribirse por mail o teléfono, pudiendo abonar el curso el
mismo día de comienzo a partir de las 9.30 horas.

Adelanto de la clase introductoria
¿Por qué las rapaces?
Las rapaces desde tiempos históricos han simbolizado la fuerza, el coraje y otros
importantes valores humanos; pero, especialmente han representado la libertad y nuestro
ambiente natural. Por años las aves de presa se han enfrentado a numerosas amenazas
causadas por los humanos, siendo las más notables la pérdida de su hábitat natural y la
consecuente declinación en la disponibilidad de alimento, contaminación por metales
pesados, pesticidas y persecución directa. El público en general desconoce el rol ecológico
que las rapaces cumplen y la utilidad: son eficaces "controladores" de especies
potencialmente transmisoras de enfermedades para el hombre y de otras especies que son
problemáticas para la agricultura como roedores y langostas, entre otras. Al ocupar la cima
de la cadena alimenticia y ser sensibles a muchas formas de cambios ambientales, son
indicadores valiosos para la comprensión de los procesos ecológicos y de la salud de nuestro
planeta, incluyendo la contaminación química, suministrando una advertencia anticipada a
los seres humanos.
Dentro de las rapaces hemos incluido tres familias: las águilas y gavilanes
(Accipitridae); halcones, chimangos y caranchos (Falconidae); y jotes y cóndores
(Cathartidae).
Inscripción
Aves Argentinas / Asociación Ornitológica del Plata
Matheu 1248 (C1249 AAB), Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Teléfono y fax: (+5411) 4943-7216 al 19
Correo electrónico: educacion@avesargentinas.org.ar
En la red: www.avesargentinas.org.ar
http://www.avesargentinas.org.ar/12/educacion/cursos/07%20Curso%20Rapaces%20de%20la%20Argentinas.pdf

sábado, 11 de junio de 2011

Quetzal en la costa Caribe

Molly Clifford y Jonathan Groom nos envían este inusual registro de un Quetzal (Pharomachrus
mocinno
) en la boca del río Jalova, en el extremo sur del Parque Nacional
Tortuguero - el día 09 de noviembre 2010. Fotografía por Christina Saint-Cyr.

El Parque Nacional Tortuguero

En el Parque Nacional Tortuguero existe una biodiversidad muy alta. En él podemos encontrar más de 400 especies de árboles y alrededor de 2.200 especies de otras plantas, gracias a la gran variedad de ambientes presentes, entre ellos los siguientes:

La vegetación costera típica del Caribe, con especies como la uva de playa y el icaco. También es común la palma de coco, una especie originaria del sur de la India. Detrás de la franja costera arenosa crece el bosque sobre terrenos inundados o pantanosos. Allí es común encontrar árboles como el sangrillo, el cativo, el gavilán y el poponjoche.
En las zonas inundables crece la palma de yolillo, que llega a formar bosques puros conocidos como yoliliales. En lugares con aguas más profundas se encuentra vegetación flotante, principalmente el lirio acuático y los helechos acuáticos. En áreas con suelos no inundables, como en Lomas de Sierpe, con alturas de hasta 311 m, crece el majestuoso Bosque Tropical Muy Húmedo, en el que la precipitación anual promedio es cercana a los 5.000 mm. Este bosque tiene una extraordinaria diversidad de flora, entre los árboles más característicos podemos observar el pilón, el canfín, y el jícaro de montaña.

En el Parque existe una gran diversidad de fauna, que incluye mamíferos en peligro de extinción, tales como el jaguar, el manigordo, la danta (que es el animal más grande de las selvas tropicales de América), el manatí, el tolomuco, el perezoso y tres especies de monos, entre otros.
Además, hay 405 especies de aves, aproximadamente la mitad de las que hay en Costa Rica, y más de las que pueden encontrarse, por ejemplo, en todo el territorio europeo. Esta diversidad se repite en los anfibios y reptiles, en los peces y en los insectos.

Uno de los principales atractivos del Parque es el desove de las tortugas marinas.
Las cuatro especies que se reproducen en el mar Caribe y que llegan a desovar en las playas de Tortuguero son: la gigantesca baula, la tortuga verde (que es la segunda en tamaño y la más abundante en el Parque), la caguama de color pardo y la tortuga carey, que es la de menor tamaño y está considerada en vías de extinción por el valor de su caparazón, que se utiliza en artesanía.